El estándar Passive House (o Passivhaus) es un sistema de diseño y construcción que busca reducir al mínimo el consumo energético de un edificio, garantizando al mismo tiempo un alto nivel de confort interior. Se basa en principios como el aislamiento térmico continuo, la eliminación de puentes térmicos, la estanqueidad al aire y la ventilación mecánica con recuperación de calor.
Una vivienda Passive House mantiene una temperatura estable durante todo el año, con un consumo energético muy bajo. Esto se traduce en confort, ahorro económico y una menor huella ambiental.
Aunque muchas personas asocian el Passive House a climas fríos, su aplicación en zonas mediterráneas como Menorca es especialmente interesante. Aquí el reto no es solo conservar el calor en invierno, sino protegerse del calor en verano. Un diseño pasivo bien planteado reduce la necesidad de climatización artificial incluso en los meses más calurosos.
La clave está en el control solar, la inercia térmica, la ventilación nocturna y una envolvente bien diseñada. En Menorca, una casa pasiva bien proyectada ofrece confort todo el año, con consumos mínimos y una calidad ambiental interior muy superior a la construcción convencional.